lunes, 9 de julio de 2018

El niño del algodonal

Cuento corto seleccionado por Grupo de Escritores Argentinos para el 23 Certamen Internacional de Poesía y Cuento S.A.D.E.Buenos Aires  2 de Junio de 2018

El Niño del algodonal     por Mary Romero

Que revuelo esa tarde del mes de noviembre del año mil novecientos diecinueve en Colonia Benítez.
Las vecinas en círculo comentaban que habían visto a la comadrona entrar a la casa de Benito; una dijo que hacia mucho no se la veía a “la Ramona”, otra añadió que la ultima vez que la vio estaba “algo rellenita”, y no falto la que dijera que a la familia se la veía bastante reservada. Comentarios y mas comentarios, todavía estaban de gran conversación cuando vieron salir a “la Delfina” (la comadrona), la que solo compartió un saludo y tomo el camino de regreso hacia su casa.

¡Cuanta intriga no saber lo que había pasado en la casa de Luisa y Benito!
Las buenas vecinas siguieron con las tareas habituales en ese pequeño pueblo de casas bajas y dispersas, toda gente dedicada al cultivo del algodón.

Una semana más tarde; muy temprano en la mañana vieron salir a “la Ramona”, llevaba en sus brazos un bebe; se dirigió al registro civil; allí el juez de paz dicto la siguiente partida: ..Acta numero setenta y tres: En Colonia Benítez Jurisdicción del Departamento de Resistencia Territorio Nacional del Chaco, ante mí: Ramona... de 24 años soltera, declara que el día 18 del cte. mes a las cuatro de la tarde dio a luz al varón Eliseo... Sus parientes Severo y Domingo fueron testigos de dicho acto.
Ramona regreso a su casa ante la mirada atónita de sus vecinos, poco le importo tantas habladurías, aun las de su propia familia. Comenzó a criar a ese niño fruto de un amor fuerte y fugaz, mezclado con pasión y ansias de amar y ser amada, un amor que duro solo el tiempo de la cosecha.

Cuando el niño tenia solo cinco años Ramona murió, por ese tiempo no había mucha medicina y mas en Colonia Benítez, aquello que empezó con una simple molestia en una pierna paso a tener un trágico final.
Ahí cambio la vida de Eliseo; sus abuelos y tíos se despreocuparon, nunca lo habían aceptado y mas con la muerte de Ramona. El niño comenzó a rodar, un día en la casa de un vecino, otro de un pariente o en la de algún funcionario, aunque pasaba la mayoría de las horas en el monte chaqueño ¡Cuánto recorrió por esos caminos polvorientos!, conocía a la perfección cada sendero, mas de una noche su cama fue la tierra dura y las estrellas sus compañeras. De vez en cuando iba a la escuela, no para aprender sino por el plato de comida que le daba la señorita Manuela. Con ocho años de edad se hizo amigo del comisario;  estaba tempranito por la mañana en la comisaria para hacer mandados, barrer, regar, todo por unas papas o fideos. Así pasaba los años... entre siembras y cosechas, su pequeña y frágil figura curtida por el intenso sol, se mezclaba entre los capullos blancos, alcanzaba los baldes con agua fresca a los algodoneros, solo trabajo y sufrimiento en su corta edad; no sabia de caricias ni de abrazos y menos de un te quiero, conoció lo que es tener hambre; con unos amigos esperaba la tardecita, allá en el potrero armaban un partido y jugaban a la pelota. Al cumplir catorce años quiso saber quien era su padre, pregunto a los lugareños pero nadie le respondió, se acordó de aquel pariente llamado Severo, tal vez el conocería la historia…y Severo  le contó que su madre y su padre se conocieron en el comienzo del diecinueve, el era un trabajador golondrina perteneciente a una colonia judía, que pronto se marcho al terminar la cosecha, el niño del algodonal entendió el porque de su nombre; su padre se llamaría Eliseo… siguieron pasando años de siembras y cosechas, hasta que un día con veinte años decidió irse de Colonia Benítez, algo mas estaría preparado para el cruzando el rio. Llego a la ciudad de Rosario (Pcia. de Santa Fe) y paso a integrar el plantel de fútbol de un prestigioso club, siendo muy buen arquero. Siguió avanzando y quería algo más, siguió el camino hacia la gran ciudad.
Llego a Bs. As. con una meta: estudiar, trabajar, ser culto y honrado, ser una persona de bien, formar una familia, amar y ser amado y con esfuerzo y mucha fe todo lo logro. Alcanzo el objetivo y llego a la meta…No tuvo temor cuando emprendió el ultimo viaje… finalizo su carrera lleno de días, en una buena vejez.


Solo quedo en el recuerdo, el niño del algodonal.

lunes, 11 de junio de 2018

Despenalizacion

Busque el significado de la palabra “punto de partida”, algunos de los buscadores dan la siguiente definición: “punto de inicio”, “inicio para realizar una acción”, “inicio de advenimiento”.

 En estos días donde en nuestro país se está debatiendo en el congreso la despenalización del aborto, pensé en la concepción… ¿no es acaso un punto de partida? El embrión que se va a gestar tuvo un inicio, un comienzo, luego será un bebé en proceso, a su tiempo nacerá, vendrá al mundo de los vivientes.

Hace aproximadamente 2.900 años, uno de los reyes más prominente de todos los tiempos escribió una hermosa poesía, donde parte de los párrafos dice: “Aun no había vivido cuando Tu oh Dios ya habías decidido cuanto tiempo viviría” “Tu me formaste en el vientre de mi madre” “Tu formaste cada parte de mi cuerpo” “Tu viste como mi cuerpo fue cobrando forma” “Soy una creación maravillosa”


Esta es mi reflexión... antes de ese embrión está el punto de partida, y, en ese punto de partida ya está la vida.

domingo, 2 de abril de 2017

Paso en el año 1982 por Mary Romero

Para estos días hace 35 años atrás, vino Karina (mi hija) de la escuela y me dijo:” mama, la señorita nos dijo que todas las mamas que puedan tejer bufandas para los soldados de Malvinas” rápido conteste: “Yo no puedo porque trabajo todo el día” ella  me contesto:"Si fuera Francy (su hermano) que estuviera allá, ¿no le tejerías una bufanda?" No pude contestar porque me quebré... esa misma tarde fui a la casa de lanas y compre varios ovillos para tejer  bufandas, así fue que todas los días siguientes hasta altas horas de la noche y aun las madrugadas me encontraba tejiendo para esos jóvenes muchachos que podían ser mis hijos, mis hermanos, mis nietos. Esos jóvenes casi niños que se fueron a la guerra muchos sin saber lo que pasaba, otros llenos de esperanza, otros solo porque los mandaban.
Muchos no volvieron, una metralla cayo sobre ellos, varios quedaron en la trinchera,  otros el mar abrió sus brazos para sepultar esos cuerpos... Esas jóvenes vidas... Que allá quedaron…sueños truncados, proyectos no cumplidos,  padres sin hijos, hijos sin padres, hermanas sin hermanos, novias sin novios, esposas sin esposos, abuelos sin nietos.

Seiscientos cuarenta y nueve vidas cegadas en esos setenta y tres largos días de conflicto, no los olvidamos siempre van a estar presentes, también  los que sobrevivieron a esos días muy crueles, seguirán en nuestros recuerdos y en un lugar muy especial en nuestros corazones.

viernes, 10 de marzo de 2017

Por unas papas por Mary Romero

Corría el año 1914, días tristes y sombríos para el mundo, era el comienzo de la primera guerra mundial, varios países estuvieron involucrados y entre ellos Italia.

En un pequeño pueblo cada uno de los habitantes sabía que al sonar la sirena tenían que dejar lo que estaban haciendo y correr a los refugios para resguardar sus vidas.


Ese día estaba una familia en las tareas del campo cuando de pronto se oyó la sirena, el padre con toda su voz comenzó a gritar que corran al refugio, rápidamente todos comenzaron a correr hacia su salvación, una de las tías dijo: “Corro hasta la casa a buscar una bolsa de papas y voy al refugio"… La familia desde el refugio miraba hacia afuera, cuando ven con estupor como una bomba cae sobre la casa y en  pocos segundos todo quedo reducido a escombros, la tía no llego a salir, quedo atrapada por unas pocas papas.

 Al leer esta historia reflexione cuantas veces no se valora algo tan maravilloso como la salvación de nuestras almas, lo que a Jesús le costo su propia sangre. El apóstol Pedro nos dice que estemos atentos y listos pues nuestro enemigo anda buscando a quien destruir, hasta parece un león hambriento. Hay territorios que no le pertenecen, que son exclusividad de Dios y no debemos permitir que nuestro adversario se apodere. El sagrado libro dice: “Que nos cuidemos, no sea cosa que nos deslicemos.” Tenemos libre albedrío, en nosotros esta escapar hacia “El refugio” Nuestro refugio es la cruz de Jesús.

domingo, 12 de febrero de 2017

A su Excelencia carta de Mary Romero

Estoy al tanto de lo que esta sucediendo en nuestro país, se que por estos días el alboroto es grande en las calles, he visto los desordenes sociales, la agresividad de la gente, se de la corrupción, he vivido el mal que ocasiona la turba en las plazas, y todo debido a un “delincuente”, que usted Excelentísimo señor tiene que juzgar.
Soy una adolescente que cuando tenia 12 años de edad vi cara a cara a este hombre que dice llamarse “La luz del mundo”...“El camino”... “La puerta”... “El pan de vida”...Yo soy la mejor evidencia para su caso.
Hace no mucho tiempo atrás El entro a mi habitación. Mi padre un alto jefe eclesiástico muy desesperado lo fue a buscar e implorarle que venga a mi casa porque yo estaba gravemente enferma. Pero cuando “El” llego... Fue tarde porque yo ya había muerto.  Las plañideras ya estaban listas para llorar, los flauteros preparados para tocar en mi funeral, mi madre llorando desconsolada a gritos. Luego me conto mi padre que se demoro porque en el camino sano a una mujer que estaba muy enferma, ella toco su manto y en el momento recibió sanidad.
Recuerdo sentir su tibia mano sobre la mía, con amor toco mi frente y me dijo “Niña levántate”, yo lo que se, es, que volví a la vida.
Señor gobernador, no me alcanzaría el papel y la pluma para contarle todo lo que este hombre hizo después,  con unos pancitos y unos pececitos dio de comer a una multitud, hizo muchos milagros, hablo de paz, de fe, de justicia, de perdón y sobre todo del amor. Tal vez esta demás pedirle clemencia, El nunca la pidió por su vida, aun mas... porque “El” dijo que ofrecería su vida por la humanidad. Pero yo le imploro respetuosamente que usted tenga piedad de “El”, tome parte en este asunto, no se lave las manos.

              Al gobernador romano Poncio Pilatos, de la hija de Jairo.

P.D. Esta carta llego después de la muerte de Jesús el Nazaret.

                         

jueves, 22 de diciembre de 2016

Primera Navidad por Mary Romero

Busco y busco y nada encontró, allí sentada en un burrito estaba su mujer, todos los hospedajes estaban ocupados, la ciudad de Belén llena de ciudadanos que habían llegado por un censo, golpeo varias puertas pero la respuesta era siempre la misma “No hay lugar”.

Ese niño bendito en el vientre de María quería nacer… hasta que  un mesonero le dice a José si quería alojarse en el establo donde pacían y dormían los animales, ese fue el único lugar disponible,con sus manos preparo en el pesebre una cunita con el  forraje que encontró, y esa noche bendita cuando todos allá en la ciudad ya estaban entregados al descanso… entre el asno y la vaca, las ovejas y cabras nació el bebe escogido por Dios para ser el Salvador del mundo.

En pañales lo envolvieron y los animales le daban calor en esos días tan fríos de ese país.
Así de sencilla y humilde fue esa primera navidad, muy lejos a las nuestras de brillo, pompas, comilonas.


Que en esta navidad nos volvamos a aquella primera,  ofrezcamos  nuestro corazón a Jesús y digámosle que hay lugar para que “El” more para siempre.